Marcelino Gavilán Bofill
1889-1981
En sus más de cien años de vida, Marcelino Gavilán Bofill apuró las prácticas médicas tradicionales del siglo XIX y asistió al nacimiento de la nueva ciencia del XX. Recorrió a caballo caseríos y aldeas de Valladolid y León como médico de familia antes de convertirse en uno de los pioneros en la consagración de la otorrinolaringología.
Nació en abril de 1889 en Mahón pero cuando –acabado el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza– decidió cursar estudios superiores, abandonó su Menorca natal para no volver. Valladolid, donde vivía su familia paterna, y su universidad se convirtieron en el nuevo objetivo.
Un rumbo que definiría la vocación de Gavilán Bofill hacia la medicina y el abandono de la ingeniería. Tenía las cualidades perfectas para la profesión; no sólo una inteligencia asombrosa sino también una brillante habilidad manual. Dos virtudes que, conjugadas, eran la base perfecta para un cirujano. En lo formativo completaría el Premio Extraordinario de su licenciatura médica con un doctorado en la Universidad Central de Madrid y su tesis La raquianestesia.
Un rumbo que definiría la vocación de Gavilán Bofill hacia la medicina y el abandono de la ingeniería. Tenía las cualidades perfectas para la profesión; no sólo una inteligencia asombrosa sino también una brillante habilidad manual. Dos virtudes que, conjugadas, eran la base perfecta para un cirujano. En lo formativo completaría el Premio Extraordinario de su licenciatura médica con un doctorado en la Universidad Central de Madrid y su tesis La raquianestesia.
