Llegó a Mallorca siguiendo las huellas de Willkomm. Sus trabajos sobre Baleares inspiraron a Friedrich Will una expedición desde su faceta entomológica. Sin embargo, fue reencontrando a los colaboradores del botánico como conoció a la familia Moragues, propietaria de las cuevas del Drach. Con el Archiduque como mecenas, acabaría por realizar el primer estudio planimétrico de la gruta. Pocos datos se conservan sobre la biografía de Will. Originario de Alemania, donde algunas fuentes sitúan su nacimiento en 1847, fue teniente del ejército. Una carrera, la militar, que frustraría en varias ocasiones su soñada expedición a Baleares. Enero de 1880 sería la fecha en la que conseguió dejar atrás Munich para embarcarse hacia Mallorca.
Su tarjeta científica le presentaba como entomólogo. El segundo día de su estancia en Palma, donde se alojaba en una fonda de la calle Conquistador que acabaría por transformar casi en un gabinete de historia natural, comenzó la recolección de ejemplares. Apenas una jornada bastó para recopilar 600 entre los que se encontraban especies como el escarabajo Rhytideres plicatus o el Rhytirrhinus dilatatus. Pero había algo más. Friedrich Will llegaba inspirado por los trabajos que su paisano, el botánico Moritz Willkomm (ver entrada), había realizado sobre el archipiélago.
La firma de Willkomm en el libro de visitas de Raixa le puso en la pista. Conocer a Francisco Manuel de los Herreros fue el siguiente eslabón de la cadena. No sólo resultó haber sido uno de los mayores colaboradores de Willkomm, sino uno de los principales confidentes del Archiduque Luis Salvador. Un noble del que Will descubría el interés por los estudios científicos y la entomología.

