Rafael Saura y Eymar
1813 -1871
En el Salón Capitular del Ayuntamiento de Mahón cuelga el retrato de un hombre tan interesante como desconocido. El currículum de Rafael Saura Eymar y el oscurantismo sobre su historia le convierten en un personaje ilustre más cerca de la leyenda que de la realidad. Con una infancia digna de niño prodigio acabó por asistir el parto de la hija primogénita de la reina Isabel II y los últimos días del general Prim.
Un artículo publicado en 1982 en Diario de Menorca es prácticamente la única fuente de información sobre Saura Eymar. La historia comienza poco después de su nacimiento en Mahón el 9 de diciembre de 1813. Dicen que su precocidad fue tal que con apenas tres años conocía perfectamente el abecedario. Entre la sorpresa y la admiración, el sacerdote Miguel Panedas le convirtió en su monaguillo ayudante.
En su formación, su talento llamó más a la preocupación que a la alegría. Sus profesores no se cansaban de advertir su asombrosa inteligencia y su imposibilidad de enseñarle más. Así que su infancia y adolescencia transcurrieron en una peregrinación por varias escuelas. Pese a que siempre le había interesado la medicina, estudió Leyes en Palma antes de dar el salto a Barcelona para formarse como médico.